Revista
Facetas
Domingo 30 de julio
de 2006
ABRACADABRA PATA DE
CABRA
La magia, la música
y el humor caracterizan el espectáculo
del MAGO MAI. Más de 20 años en
este oficio tiene Luis Omar Prado León,
como realmente se llama.
La magia consiste en hacer aparecer y desaparecer,
agrandar y achicar, romper y armar objetos. Pero
cuando de animación se trata, sus objetivos
son un poco más ambiciosos.
“Divierto a los niños con los títeres,
con mi mascota Lupe, un mapache que ya es muy
reconocido y querido por los niños. Además
les hago juegos, cantamos temas totalmente infantiles
como Los Pollitos, A media luna, y Un millón
de amigos. He asistido a fiestas en las cuales
hasta he gateado con los pequeños”,
dice.
Con su pañal lleno de “caca, guacala”
y sus zapatos de diferentes colores ha hecho reír
hasta a los adultos. “En mis actos los niños
tienen la posibilidad de aprender. Es un show
lúdico y educativo. Les enseño jugando.
Tomo mi libro mágico y les digo que arrojen
colores sobre el papel; si no aparece ninguna
figura les digo que nos equivocamos, pero quien
se equivoca vuelve a intentar”.
La idea es que en cada celebración, los
magos respeten el principio de no repetir el mismo
efecto durante una función y no revelar
el secreto, para garantizar que cualquier acción
pueda hacer que el espectador tiemble, y que las
acciones sean tan buenas que les quede la duda
de reflexionar si son verdad.
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